Revisada el 2026-10-10
En una frase: anonimizar es cambiar un documento para que no se sepa de quién habla.
Quitar los nombres no basta. Otros detalles del texto también pueden delatar a alguien. Si aún se puede saber quién es, las leyes de protección de datos siguen aplicándose. Esta ficha es orientación general, no consejo legal.
Cómo se ve
Por qué
- Un dato anónimo no se refiere a nadie en concreto. Las leyes de datos personales no se aplican a él.
- Para saberlo, se piensa en lo que alguien podría hacer para descubrirlo. Cuentan el tiempo, el coste y la tecnología.
- Seudonimizar no es anonimizar. Es cambiar el nombre por un código y guardar aparte la clave. Esos datos siguen siendo personales.
- La anonimización depende del riesgo y se revisa con el tiempo. Si alguien consigue deshacerla, las normas vuelven a aplicarse por completo.
- Por eso, cambiar «Ana García» por «Persona 1» y guardar una tabla es seudonimizar. No es anonimizar.
- Aunque no haya tabla, quitar nombres no basta. El contexto también puede delatar a alguien.
Qué necesitas
- Una copia de trabajo. El original no se toca nunca.
- Una lista de lo que hay que proteger. Por ejemplo, personas, empresas, direcciones, teléfonos, cifras y fechas reales.
- Una lista de lo que se puede dejar, como leyes o instituciones.
Los datos de una empresa pueden ser secretos aunque no sean personales. También conviene protegerlos.
Qué pasa, paso a paso
Es como tachar datos con rotulador en un papel. Pero sin que nada se vea por detrás.
- Decide qué se cambia y con qué. Por ejemplo, un nombre pasa a ser «el Proveedor». Un importe pasa a ser «[IMPORTE]».
- Busca dónde se esconden los datos. Pueden estar en tablas, imágenes, encabezados, notas, comentarios o propiedades del archivo.
- Cambia los datos por niveles: primero lo mecánico y luego lo que exige comprobar. Lo que cambia el sentido lo decide la persona responsable. Después, comprueba que el texto sigue diciendo lo mismo.
- Crea un documento nuevo en vez de arreglar el viejo. Busca restos de los datos: no debe quedar ninguno.
- Esa búsqueda no lo encuentra todo. Revisa también si el contexto delata a alguien.
- Revisa el resultado página a página y anota los cambios. Si esas notas llevan datos originales, no las envíes a la IA.
Antes de usarlo con la IA, piensa si aún se puede saber quién es. Si se puede, sigue siendo un dato personal: pregunta a un adulto antes de subirlo. Si va a una empresa externa, mira antes qué hace con los datos.
El método de la ficha adulta sale de una herramienta para documentos Word. Limpiar el archivo no asegura, por sí solo, que sea anónimo.
Errores frecuentes
- Cambiar solo el texto que se ve. Se quedan datos escondidos en imágenes o en las propiedades del archivo.
- Confundir seudonimizar con anonimizar y guardar la tabla de equivalencias junto al documento.
- Borrar partes importantes para «limpiar». No se quita nada que cambie el sentido.
- Dar el resultado por bueno sin mirarlo.
- Dejar que la IA anonimice sola. Puede pasar por alto variantes de un nombre o inventarse un sustituto.
Un ejemplo de la vida real
Quieres que la IA te ayude a resumir un correo del colegio. El correo lleva nombres de alumnos.
Antes de pegarlo, cambia cada nombre por «alumno 1» o «alumno 2». Quita también teléfonos y direcciones.
Eso no basta. Imagina que el correo dice «el alumno que ganó el torneo de ajedrez». Cualquiera sabe quién es.
Mira el resultado y pregúntate si alguien podría adivinar quién es. Si dudas, no lo subas y pregunta a un adulto.
Pruébalo tú
- Cambias «Ana García» por «Persona 1» y guardas una tabla aparte. ¿Es anonimizar?
- Has cambiado todos los nombres y no guardas ninguna tabla. ¿Seguro que ya es anónimo?
Respuestas
- No. Es seudonimizar, porque con la tabla se puede saber quién es.
- No siempre. Pueden quedar datos en imágenes o propiedades del archivo. Y el contexto puede delatar a alguien.
Palabras clave
- Anonimizar: cambiar datos para que ya no se pueda saber de quién son.
- Seudonimizar: cambiar un dato por un código y guardar aparte la clave.
- Identificable: que se puede saber de quién se trata.
- Reidentificar: descubrir de quién son unos datos que parecían anónimos.
- Residuo: dato que se ha quedado sin querer en el documento.
- Metadatos: datos escondidos en el archivo, como el autor.